Religión y Gran Hermano
Ayer gracias a un amigo me dispuse a ver Gran Hermano pues todo indicaba que un profesor de religión iba a ser expulsado y no precisamente por esos valores cristianos que tratan de imponernos en las escuelas a nuestros hijos. Yo me esperaba alguien más mayor, una persona que hablase bajito, malintencionada pero falsota, pero el pobre tuvo deslices de sinceridad y llegó a decir que era rencoroso, mentiroso y vengativo y valgame que viendo esas imagenes se lo podía haber ahorrado.
Pude observar como se reía de la rotura de un objeto a unos compañeros sólo porque se llebava mal, como también obsevé su prepotencia al pensar que su pueblo le salvaría (le faltó decir que su dios y el papa también) cuando seguramente una gran parte de su pueblo ni se identifique con el ni quería que el lo identificase, por lo cual estaba haciendo un gran prejuicio a los habitantes de tan hermosa localidad.
Esperemos la iglesia salga de los colegios y de la educación lo antes posible, porque si mis hijos tienen que aprender los valores de un prenda así mejor me voy a pedir al metro y me quedo yo educando a mis hijos.
