El tiempo hebreo tuvo su inicio hace 5.766 años en el año 3.760 antes del inicio del tiempo cristiano. El inicio de la cuenta del tiempo hebreo comenzó 8 años antes de un hora cósmica señalada en el Sistema Solar, tal como serían las 12 de la noche en un reloj para iniciar otro día.
En el 8º año del tiempo hebreo (el 3.752 antes del tiempo cristiano), los cuatro grandes planetas del Sistema Solar estaban alineados en una doble alineación: Júpiter y Urano a un lado del Sol y Saturno y Neptuno al otro lado, como cuatro agujas perfectamente alineadas: dos de ellas "en punto" y las otras dos "a las y media".
Esta misma disposición no se repite hasta el año 5.505. Es decir que, igual que todas las combinaciones de las 3 agujas del reloj se repiten de nuevo cada día, todas las combinaciones de los planetas (sin contar Plutón) se repiten cada 9.256 años/terrestres que es una cifra clave en calendarios Tzolkin(260 días): 13.000 Tzolkin.
Existe la posibilidad de que los hebreos, para iniciar su tiempo, conocieran la disposición de los astros a través del contacto con el saber maya. La cultura cheroki reivindicó en el año 2000 su raíz hebrea, y la cultura cheroki coincide en los puntos básicos con la maya: calendario de 260 días, Alcyone como centro del Sol o el número 20 como base de la numeración.
Quizás también todas las culturas antiguas tuvieron unión a traves de algo que ellos mismos desconocen como signo de unión.