Encontré esto de un investigador que a mi parecer es muy serio.
Puede tener más de 50.000 años
Científicos soviéticos y norteamericanos aseguran que un misterioso satélite espía podría ser en realidad extraterrestre, y tener más de 50.000 años de antigüedad.
El Dr. Maskud Chernova, científico ruso espacial, aseveró a los reporteros, en el curso de una conferencia de prensa en Ginebra a principio de los 90, que el satélite fue rastreado por vez primera por las estaciones de radar moscovitas en Diciembre de 1988, después de lo cual de inmediato se supuso que se trataba de un nuevo satélite norteamericano; sin embargo, al inquirir ante los norteamericanos acerca del mencionado objeto, la NASA negó que este tipo de artefacto fuera de origen estadounidense.
Los astrónomos norteamericanos, por su parte, rastreaban igualmente ese mismo satélite, pensando que también se trataba de un artefacto ruso.
El satélite, que tiene forma de diamante, parece estar protegido por un campo de fuerza muy poderoso, ya que ninguna sonda rastreadora ha conseguido acercarse hasta él.
Inclusive los astrónomos soviéticos, en aquel tiempo, creyeron que se hallaban ante algún satélite provisto de armas y perteneciente al Programa de Defensa «Star Wars», un sistema creado por los gobiernos ruso y estaduounidense después de las grandes Oleadas OVNI de los años 70 y 80.
Las Superpotencias, a través de discusiones de alto nivel diplomático entre sus dirigentes, se sintieron satisfechas y se demostraron mutuamente que el satélite pertenecía a una tercera parte.
Una investigación subsecuente puso de manifiesto que el satélite no pertenecía ni a Francia ni a Japón, ni a ningún otro país con capacidad espacial.
PROCEDENCIA ALIENÍGENA
De acuerdo con el Dr. Chernova, sólo quedaba una posibilidad: el satélite era de procedencia alienígena. Los oficiales norteamericanos rehusaron discutir acerca del satélite, pero respetaron las fuentes, aunque dijeron que no era posible que el artefacto fuera extraterrestre.
Asimismo, externaron su opinión en el sentido de que no creían que ese satélite representara un grave peligro para la Humanidad, y que la NASA no quiere saber nada del asunto.
El Dr. Chernova añadió:
«Queremos saber de qué se trata ese satélite y qué significa su presencia en nuestra órbita. A través de nuestros satélites en la Tierra, hemos analizado y estudiado ese aparato, y descubrimos que es muy grande y, en términos tecnológicos, presenta un sensible avance sobre sus similares terrestres. Además, parece tener una gran capacidad para absorber información.
«Creemos que está equipado con un sistema que le permite analizar cada aspecto y circunstancia de nuestro Planeta, estudiando formas de vida. Contiene además un transmisor para enviar información hacia la civilización que lo envió.
«Tenemos seguridad de que una Nave Extraterrestre será enviada para investigar y obtener mayor información de la que tenemos actualmente.
«Rusia enviará su propio satélite para explorar y estudiar el comportamiento de este misterioso objeto».
El Dr. George Milliard, astrónomo francés que es uno de los investigadores de entre los casi 200 que han asistido a Estados Unidos y a la ex Unión Soviética, externó los siguiente:
«Este misterioso satélite es algo nunca antes visto por nosotros. Yo creo que puede ser la prueba de que un mundo extraplanetario nos espía».
El especialista añadió:
«Obviamente, viaja a una distancia considerable para no acercarse a la Tierra y mantiene una altura mayor que la mayoría de los satélites terrestres; supongo que fue diseñado para estar en el espacio por tiempo indefinido. La sola conjetura de que puede tener más de 50.000 años orbitando nuestro Planeta, nos habla de una tecnología muy avanzada en relación con nuestra ciencia».