Una mujer entra a una farmacia en Madrid y pide “Frecuencia”.

La farmacéutica la mira y le dice:

-- Perdone, pero... en mis 30 años de experiencia en esta profesión, nunca he oído de ese producto. ¿Es algún tipo de perfume nuevo? ¿un cosmético? ¿Un genérico? ¿Una marca de preservativos?

A lo que la mujer contesta:

- ¡Yo no sé! Es que el ginecólogo me dijo que me recomendaba encarecidamente que a partir de ahora me lavara el culo con Frecuencia.