Negocios y poder
@E. Sanz - 09/06/2007
Los negocios, el dinero y el poder son conceptos que suelen ir inevitablemente de la mano. Para cerrar un buen traro es imprescindible contar con buenos contactos y también con un valioso know how en diferentes sectores y materias.
Las firmas de capital riesgo -especialmente activas durante los últimos años- y los hedge funds son conscientes del valor que puede tener contar en sus filas con alguien muy bien relacionado, y en los últimos años se han apresurado a rodearse de advisers fuertemente vinculados a la vida política de diferentes países.
El caso que ha tenido especial repercusión en España ha sido del fichaje de José María Aznar por Centaurus Capital, un hedge fund londinense de 4.500 millones de dólares. “La labor de un asesor de este perfil se circunscribe a servicios puntuales: un teléfono, una llamada, un contacto, una información sensible... Las opiniones macroeconómicas o políticas para un fondo de alto riesgo tienen un peso mínimo o nulo a la hora de sopesar una inversión”, aseguraba a El Confidencial un gestor español de un hedge fund.
El ex presidente del Gobierno no es nuevo en estos affairs, ya que también es consejero de News Corporation, el gigante de comunicación del magnate australiano Rupert Murdoch. En ambos casos parece que su yerno, Alejandro Agag, instalado desde hace años en Londres, ha tenido algo que ver en estos dos fichajes.
De hecho Agag está haciendo sus pinitos en el mundillo ya que ha constituido junto a su amigo y socio Javier Grego un hedge fund -Addax Capital Partner-, especializado en divisas que gestiona un patrimonio todavía discreto.
En esta nueva aventura en Centaurus, Aznar no está sólo. Le acompaña Ken Clarke, antiguo ministro de finanzas del Reino Unido, que sigue el ejemplo de otros políticos británicos como John Major o William Hague, que también han actuado como asesores para varias firmas de capital riesgo.
Cortina en Rothchild y TPG y Colomer en CVC
Hasta ahora, la presencia de españoles con pedigrí en este tipo de compañías era bastante limitada, aunque parece que cobra auge. Alfonso Cortina -ex presidente de Repsol YPF y de Inmobiliaria Colonial- se colaba hace varios meses en el consejo asesor europeo de Rothchild para ocupar la plaza vacante de la desaparecida Loyola de Palacios. Ahora Texas Pacific Group (TPG) ha anunciado su nombramiento como máximo responsable de la firma en España, con el objetivo de reforzar su presencia en el mercado español. La firma está inmersa en la puja por la aerolínea española Iberia.
Por su parte, Carlos Colomer –miembro del consejo de Telefónica y Altadis- se ha incorporado al comité asesor de CVC Capital Partners, una de las firmas de capital riesgo que está pujando precisamente por la tabaquera hispano-francesa. También figuran como advisers de esta compañía Enrique Aldama -vicepresidente de CEOE- y Antonio Tuñón, ex consejero delegado de Hidrocantabrico. Este último con un gran bagaje profesional que cubre áreas como las de construcción, la energía, los medios de comunicación o la logística.
A pesar de que en España todavía es un fenómeno bastante reciente, en Estados Unidos unir política y negocios es el pan nuestro de cada día. De hecho, es un secreto a voces que muchos de estos fondos y firmas de capital riesgo han contribuido y contribuyen a la financiación de demócratas y republicanos.
La hija de Clinton trabaja en un hedge fund
El ex presidente de Estados Unidos, el demócrata Bill Clinton, asesora a una firma de banca privada estadounidense llamada Yucaipa. Además, el que fuera su secretario del Tesoro, Larry Summers, fichó el pasado mes de octubre por D.E. Shaw, el cuarto mayor hedge fund del mundo. La vinculación de Clinton con este tipo de compañías no termina aquí ya que incluso su hija, Chelsea Clinton, está trabajando para un hedge fund, Avenue Capital.
Entre los demócratas también destaca el caso del candidato a la presidencia de Estados Unidos para 2008, John Edwards, que ha actuado como consultor de Fortress Investment Group hasta hace poco o el de la antigua secretaria de Estado, Madeleine Albright, que ha creado un hedge fund con su propio nombre –Albright Capital Management- que ha suscrito un acuerdo con el fondo holandés PGGM y se centra en la inversión en mercados emergentes.
Los ejemplos son innumerables. Por ejemplo, un ex colaborador de Jimmy Carter, David Rubenstein, es el co-fundador de The Caryle Group, la mayor firma de capital riesgo del mundo. Por su parte, el antiguo presidente de
Tampoco se queda atrás The Blackstone Group, otro de los pesos pesados del private equity. Su presidente y co-fundador es Perter Peterson quien dirigió Lehman Brothers y antiguamente fue secretario de comercio en la administración Nixon. El último fichaje de esta firma también tiene tintes políticos. Se trata del antiguo primer ministro canadiense, Brian Mulroney.
