Ondas cerebrales
Tu vida depende del conocimiento, desarrollo y utilización eficaz del cerebro; por lo cual, esta lectura puede abrirte los ojos y ser de mucha utilidad.
El cerebro puede procesar datos a la velocidad de la luz. Sólo necesita ¼ de segundo para percibir las miles de características de un objeto. (visión fotográfica) pero la clave del éxito no está únicamente en la velocidad procesadora sino en la selección de datos valiosos.
La capacidad del cerebro es inmensa, tiene alrededor de 30 mil millones de neuronas. Es capaz de producir más de 64 mil pensamientos por minuto. Y tiene capacidad para almacenar información equivalente a trescientos mil millones de jigas. Entonces ¿Por qué la humanidad es tan ignorante? ¿Por qué tenemos tantas dificultades para aprender?
La razón es muy simple: Estamos condicionados por hábitos muy lentos, por esquemas mentales mal organizados, obsoletos y por temores y por falta de ideales y de ambición. Esta es la causa del subdesarrollo.
El cerebro tiene sólo el 2% del peso del cuerpo, pero consume el 20% de su energía debido a que su actividad es muy intensa. No descansa de día ni de noche; está siempre activo, procesando la información y realizando nuevas conexiones.
En condiciones normales, el porcentaje de eficiencia del cerebro corriente de muchos adultos no supera el 5% de sus posibilidades, sin embargo, cuando funciona en condiciones óptimas, gracias al uso de métodos eficaces, pueden multiplicar por 5 su rendimiento.
El cerebro produce más de 4000 millones de impulsos por segundo (la computadora más sofisticada apenas produce 80 millones por segundo) La velocidad de procesamiento de información del sistema nervioso subconsciente supera lo imaginable; es de uno a diez millones de bits (unidades de información) por segundo, lo cual equivale a procesar un libro de 300 páginas por segundo. Este poder gigantesco está ahí, en tu cerebro esperando que se den las condiciones apropiadas para entrar en acción.
El cerebro es la “máquina” más perfecta y compleja. Está formado por más de 100 billones de neuronas; cada una de las cuales posee miles de receptores y transmisores. Estas células son capaces de procesar hasta 200.000 millones de bits de información por segundo.
El cerebro produce cuatro tipo de ondas
Ondas Beta (13 y los 40 ciclos por segundo)
En estos momentos la mente permanece despierta, en estado de alerta y enfocada hacia objetivos concretos. Este estado es útil para todas las actividades que exigen altos niveles de concentración, tales como; analizar y organizar información, presentar un examen, jugar deportes, etc
En altos niveles puede producir estrés y ansiedad.
Ondas Alfa ( de 8 a 13 ciclos por segundo)
El cerebro produce ondas Alfa cuando estás verdaderamente relajado.
En estado Alfa desaparecen los temores y preocupaciones y se experimenta una sensación de paz y bienestar.
Se activa el subconsciente y surge la creatividad que ayuda a encontrar ideas nuevas para resolver exitosamente los problemas de la vida y llevar a feliz término tus proyectos
Ondas Teta ( de 4 a 8 ciclos por segundo)
Es un estado de relajación muy profunda. La actividad cerebral desciende casi al punto del sueño.
El estado Teta es ideal para la programación de la mente, para la autohipnosis y para reducir el estrés.
Es muy utilizado en programas de modificación de la conducta (temores, complejos, etc.), así como en tratamientos de adicciones al alcohol y a las drogas.
Ondas Delta (de 0.1 a 4 ciclos por segundo)
Son ondas largas, lentas y ondulantes. Se producen durante el sueño profundo, mientras se duerme y también en meditadores muy avanzados.
Las ondas Delta abren el camino hacia el subconsciente (el subconsciente es el disco duro de la mente, que contiene toda la información que hemos acumulado durante toda la vida en forma consciente e inconsciente). Al funcionar en estado Delta podemos acceder a esta información y subirla a la mente consciente para aclararla y para fortalecerla.
El cerebro no es un robot, es humano y, por tanto, es sensible a todo lo que ocurre dentro y fuera de él. Los estímulos pueden activarlo o bloquearlo; por lo cual es conveniente aprender a seleccionar ideas, personas y sentimientos. El cerebro aprende, se adapta y puede reprogramarse. El cerebro dialoga constantemente con el mundo externo a través de los sentidos. Es importante aprender a seleccionar lo más valioso de las personas y de la vida.
Cuando existe un proyecto importante y atractivo, dirige la información y la energía de todas las neuronas en la dirección indicada para convertir el proyecto en realidad. El interés activa el cerebro y unifica toda la energía, lo cual facilita la concentración, la comprensión de la situación y producción de respuestas eficaces ; mientras que, cuando existen diversos intereses o no tiene un plan de acción concreto, las neuronas trabajan en distintos frentes, con lo cual la energía mental se dispersa y carece de poder para lograr objetivos importantes; de aquí la importancia de tener ideales, convicciones y metas concretas.
El conocimiento de las leyes que rigen la actividad del cerebro está abriendo caminos insospechados a nuevas formas de aprendizaje y de creatividad. Por ejemplo, se sabe que el ritmo del cerebro de un bebé es el doble del ritmo del cerebro del adulto; que los estímulos incrementan en un 25% las sinapsis y por tanto, la capacidad de aprendizaje. Esta experiencia sugiere la necesidad de crear un ambiente rico en estímulos, especialmente en la infancia.
También es importante conocer qué etapas de la vida son ideales para la adquisición de determinados aprendizajes.
El cerebro debe ser una fábrica productora de ideas y de soluciones; sin embargo, muchas personas lo convierten en un simple almacén de datos inútiles. Este error se paga muy caro a lo largo de la vida, pues, llega un día en que los datos se vuelven obsoletos y la persona queda desadaptada a la realidad.
Para que el cerebro produzca ideas y soluciones es necesario activarlo constantemente. Los mejores activadores son la lectura, la reflexión, la meditación, la creatividad y, sobre todo, tener un proyecto valioso, ilusiones e ideales.
Roger Sperry, premio Nóbel 1981 por sus investigaciones en el campo de la neurociencia, descubrió que: "Cada uno de hemisferios cerebrales parece tener sus propias percepciones, pensamientos y memoria"
El hemisferio izquierdo, es consciente, realiza todas las funciones que requieren un pensamiento analítico. Es lineal, sucesivo y secuencial; avanza paso a paso; recibe la información dato a dato y la procesa en forma lógica, causal, discursiva y sistemática ; algo así como una computadora donde cada paso depende del anterior. El hemisferio izquierdo organiza los datos pieza a pieza hasta componerlos como si se tratara de un rompecabezas.
El hemisferio derecho es inconsciente e intuitivo, capta directamente la estructura (lo esencial) de las cosas, sin necesidad de análisis ni razonamiento. Posee una visión intelectual sintética y simultánea de muchas cosas.
La velocidad de procesamiento de la información de ambos hemisferios es totalmente diferente; mientras el hemisferio izquierdo procesa apenas unos 40 bits (unidades de información) por segundo, el hemisferio derecho procesa entre 1 y 10 millones de bits por segundo; de aquí la importancia de aplicar al aprendizaje las grandes ventajas que ofrece el uso del hemisferio derecho.
La actividad del hemisferio derecho es totalmente inconsciente debido a la alta velocidad a que fluye la información; sin embargo, las personas tienen acceso indirecto a toda la información contenida en el hemisferio derecho, debido a que ambos hemisferios están relacionados y se complementan en muchas actividades. Por ejemplo, la codificación, almacenamiento y recuperación de información dependen de ambos hemisferios.
La actividad más importante del hemisferio izquierdo es el pensamiento crítico; mientas que la actividad más importante del hemisferio derecho es la creatividad.
El pensamiento crítico y la creatividad deberían ser los objetivos fundamentales de la educación; pues de ellos provienen la conciencia y la inspiración; sin embargo son los menos cultivados y cuando alguien desarrolla estas cualidades es reprimido, criticado, tachado de rebelde y desadaptado.
El mayor obstáculo para el desarrollo y para la creatividad es la represión ejercida por la sociedad. La represión puede ser brutal, o bien, sofisticada.
Los seres humanos poseemos un cerebro con grandes potencialidades que podrían conducirnos al desarrollo, al éxito y a la felicidad, pero la sociedad reprime de muchas formas y programa a las personas para que sean sumisas, por lo cual, quienes desean ser libres y alcanzar el éxito y la felicidad, necesitan utilizar inteligentemente ambos hemisferios, especialmente el hemisferio derecho (intuitivo y creativo)
